La Casa Blanca anunció un alza unilateral de aranceles de entre un 10% a un 12,5% para 60 economías del mundo, entre ellas, Chile, que comenzarán a regir este 24 de julio.
La decisión la adoptó después de finalizar una investigación mandatada por el presidente Donald Trump y que lideró el representante Comercial de Estados Unidos (USTR, por sus siglas en inglés), Jamieson Greer, sobre un supuesto incumplimiento de distintos países en la prevención del ingreso o importación de productos elaborados mediante trabajo forzoso.
El proceso se realizó bajo la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974 de Estados Unidos, que es una disposición legal https://www.congress.gov/crs-product/LSB11460 que faculta al gobierno estadounidense para investigar prácticas comerciales extranjeras e imponer aranceles o sanciones unilaterales. La decisión de aplicarla surgió, luego que la Corte Suprema de EE. UU. declarara ilegal la iniciativa del presidente Trump de aplicar aranceles recíprocos.

En el caso de Chile, el arancel será de un 12,5% y afectará a un total de 20 productos, entre ellos el salmón, frutas frescas y congeladas, vino embotellado, sal, harina de pescado y en el caso del sector forestal afecta a molduras de madera sólida y de MDF, contrachapados, paneles encolados de canto, madera cepillada y puertas de madera, entre otros.
La pulpa chilena, en particular, quedó exenta del nuevo gravamen, por considerarse una materia prima esencial y evitar desabastecimientos o aumentos de costos en su industria de papeles y cartones.
Delegación chilena presentó sus descargos
El anuncio se dio justo ad-portas del vencimiento del arancel general de 10% aplicado por Donald Trump en octubre de 2025, marcando una nueva fase en su estrategia comercial con los principales socios de EE. UU.
Durante la investigación, la USTR abrió audiencias públicas y Chile participó activamente en cada una de las etapas, presentando los antecedentes técnicos, políticos y jurídicos que respaldan la posición del país. Más recientemente, delegaciones chilenas del sector público y el mundo exportador privado, entre ellos Corma en representación del sector forestal, viajaron a Washington (ver nota aparte) para participar en las audiencias y presentar sus descargos. Finalmente, estas acciones resultaron infructuosas para evitar el alza arancelaria.
La Subsecretaría de Relaciones Económicas Internacionales (Subrei) de Chile, cuestionó la decisión de EE. UU., indicando que en ninguna parte se sostiene que “Chile exporte bienes producidos con trabajo forzoso ni identifica productos chilenos específicos bajo esa condición”. y anunció que se emplearán todos los canales de negociación para revertir la medida.

Al respecto, el gobierno chileno puso énfasis en que las negociaciones siguen abiertas y que ahora enfocadas en lograr nuevas exenciones para la canasta exportadora chilena. En el marco de esas conversaciones, el representante de comercio adjunto de la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) visitará Chile a fines de agosto y sería su primer encuentro con un país sudamericano.
Estados Unidos, segundo mercado de destino
El sector forestal a través de la Corporación Chilena de la Madera -Corma- lamentó la decisión del gobierno norteamericano, atendiendo a que es el segundo mercado de destino de las exportaciones forestales chilenos y un importante socio comercial del país.
El presidente del gremio forestal, Rodrigo O’Ryan, quien representó al sector en la investigación seguida bajo la Sección 301 en Washington, afirmó que la medida perjudica tanto a Chile como a Estados Unidos y llamó a reevaluar la decisión a la luz de los antecedentes técnicos y jurídicos presentados por el gremio.
En conversación con radio La Clave, el vicepresidente de relaciones internacionales del gremio, Rafael Ide, señaló que el sector forestal exporta anualmente del orden de 6 mil millones de dólares al mundo, siendo sus principales destinos China, Estados Unidos, Europa y Latinoamérica. EE. UU., en particular, es el segundo mercado de destino con embarques por más de mil millones de dólares anuales.

Sobre los próximos pasos a seguir, Ide fue claro en señalar que “nosotros no somos quién para decirle a Estados Unidos si es una herramienta apropiada o no (aplicar arancel), entonces tenemos que negociar bilateral y finalmente adaptarnos. y creemos que Chile tiene argumentos potentes y se pueden lograr avances en la negociación bilateral que viene en agosto con el embajador Jeff Gottman, no sólo en el mundo de la madera, sino que, en la fruta, en el salmón y en otros rubros muy importantes para el país que pueden quedar en las exclusiones también”.