La primera planta piloto de producción de lignina de Chile se puso en marcha en Coronel, Biobío, impulsada por la empresa Cmpc y la Unidad de Desarrollo Tecnológico (UDT) de la Universidad de Concepción.
La nueva infraestructura permitirá producir lignina a una escala superior a la de laboratorio, generando volúmenes suficientes para pruebas industriales, desarrollo de aplicaciones industriales de este biomaterial, componente relevante de la madera.
La lignina es un componente natural, que actúa como el “pegamento” de la madera y les otorga rigidez a los árboles, representa cerca del 40% de su biomasa. Gracias a los avances tecnológicos, hoy se proyecta como una alternativa renovable para la fabricación de adhesivos, materiales para almacenamiento de energía, compuestos químicos, asfaltos modificados y biomateriales avanzados.
Bibiana Rubini, gerente I+D y bioeconomía de Cmpc señaló que con esta iniciativa y en unión con la Udec «estamos dando un paso concreto en la valorización de nuestros recursos forestales y en la sustitución de insumos de origen fósil, impulsando una bioeconomía basada en innovación, desarrollo local y colaboración».
Lignina gana espacio en el mundo
La lignina se ha posicionado como uno de los biomateriales más prometedores del mundo para sustituir los insumos derivados del petróleo, impulsada fuertemente por países como Estados Unidos, Canadá, Suecia, Finlandia, Alemania y Brasil en industrias como la construcción, la energía y la manufactura avanzada.

Entre los desarrollos más innovadores destacan materiales renovables capaces de sustituir componentes de origen fósil utilizados en neumáticos, contribuyendo a la fabricación de productos con una menor huella ambiental. Así como en adhesivos y resinas para tableros y materiales de aislación presentes en muebles, revestimientos interiores y soluciones constructivas.
Además, su uso se ha extendido a la agricultura para optimizar la eficiencia de fertilizantes y pesticidas, y a la industria plástica, donde se incorpora en elastómeros y termoplásticos, incorporándose a cauchos, materiales flexibles y plásticos para disminuir progresivamente el contenido derivado del petróleo sin comprometer el rendimiento del material.