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Se consolida uso de madera de ingeniería para construir colegios, casas e infraestructura en Chile

La madera contralaminada (CLT) y madera laminada, de amplio uso para obras de ingeniería en Europa y Norteamérica, está creciendo en el país, cambiando la manera de construir y la calidad de vida de quienes viven o hace uso de estas construcciones.

Casas, oficinas, infraestructura educativa e industrial se levantan con madera de ingeniería en Chile, aplicando la misma tecnología que Europa y Norteamérica adoptaron hace años.

Se trata de una nueva generación de madera fabricada y diseñada para construir. La madera laminada une piezas para formar vigas y pilares de gran tamaño, capaces incluso de curvarse. El CLT (Cross Laminated Timber), en cambio, se arma pegando varias capas de madera de pino radiata cruzadas entre sí. Esto lo vuelve tan firme y estable que sirve para levantar muros, pisos y techos completos, pudiendo reemplazar al hormigón o el acero en la construcción de edificios y estructuras gracias a sus propiedades mecánicas, apariencia y versatilidad.

¿Qué es la madera de ingeniería?

El sistema basa su eficiencia en que los elementos de construcción llegan prefabricados a la obra, con detalles, cortes y perforaciones definidos previamente en fábrica. En la práctica, esto permite reducir trabajos en terreno, disminuir errores, acortar plazos y generar menos molestias para el entorno.

En un edificio ambos elementos se combinan. La estructura se arma pieza por pieza en el lugar de la obra. Funciona como un gran juego de construcción donde cada parte encaja a la perfección.

En Chile, la empresa Arauco ha sido una de las pioneras en producir a escala estos elementos altamente complejos de infraestructura. Hace más de dos décadas, impulsa la construcción en madera mediante su división Hilam, para lo cual modernizó su planta de Cholguán para fabricar paneles CLT de gran formato. A ello sumaron nuevos productos como siding (un panel arquitectónico vertical con núcleo aislante para mayor eficiencia) y tableros OSB (Oriented Strand Board por su sigla en inglés), para ofrecer soluciones cada vez más integrales.

Proyectos exitosos

La compañía ha participado en proyectos de infraestructura educativa, como la Escuela Salvador Allende de Pailahueque, en Ercilla; en piezas urbanas de alta exigencia, como las escaleras de madera del Mercado Urbano MUT Tobalaba; en obras en condiciones extremas, como el refugio de montaña en Tupungato; y en desarrollos de alcance internacional, como el Pabellón de Chile en Expo Osaka 2025.

Esa diversidad muestra que la madera ya no está limitada a usos tradicionales ni a una dimensión decorativa, su valor también reside en su capacidad de combinar desempeño estructural, industrialización, calidez y menor impacto ambiental.

“Chile es una potencia forestal y tenemos un rol clave que jugar en acelerar la transición hacia una construcción más sustentable y de calidad, que mezcla ingeniería, desarrollo de soluciones e innovación”, afirma Sebastián Parada, subgerente de Construcción en Madera de Arauco.

El emblemático proyecto de San Bernardo

Recientemente, la empresa forestal chilena unió fuerzas con Arcos Dorados -la franquicia que opera McDonald’s en Chile-para Junto a Arcos Dorados, la franquicia que opera McDonald’s en el país desarrolló tres locales construidos en madera en Temuco, San Bernardo y Santiago Centro, respectivamente.

El proyecto en San Bernardo, en plena zona urbana, mostró las ventajas del sistema en términos de menos ruido, menos polvo y menor impacto sobre los vecinos. La estructura se levantó en cerca de 10 días —una etapa que con métodos tradicionales toma alrededor de 30— y la obra completa se terminó en 80, sin ruido ni residuos en el proceso. Lo que partió como un proyecto piloto hoy ya suma más de diez proyectos comprometidos para este año.

“Existen muchos estudios internacionales y nosotros mismos lo podemos vivenciar. Se genera una sensación de calidez mucho mayor a un edificio en hormigón, en acero o en otros materiales tradicionales, y eso finalmente aumenta el bienestar y el confort de las personas”, sostuvo Parada. “La madera tiene beneficios medioambientales, económicos y sociales”, concluyó.

Nuevo centro educacional en el sur

Actualmente, se desarrolla otro proyecto de ingeniería en madera en Pailahueque, Región de La Araucanía. Ahí se construye la mayor obra pública en madera masiva del país: una escuela de 4.068 m² construida con CLT y madera laminada suministrada por Hilam que en 2027 duplicará su matrícula para recibir a 300 niñas y niños. El proyecto es impulsado por Arauco y la Universidad de los Andes. La obra genera la mitad de los residuos de una construcción tradicional y ofrecerá a los estudiantes espacios con mejor aislamiento, menos ruido y un espacio, entre los principales beneficios.

Fuente: Arauco

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